Antes de empezar la entrevista tener en consideración:

  • Familiarizarse con los tipos de discapacidad que existen:
    Persona con discapacidad física o movilidad reducida: tiene limitada, temporal o permanentemente, la posibilidad de desplazarse por el entorno.
    Persona sorda/ hipoacúsica/ discapacidad auditiva: tiene pérdida total (sordera), o limitada (hipoacusia), de la capacidad de oír.
    Persona con discapacidad mental que puede ser:
    Persona con discapacidad intelectual: se caracteriza por una función intelectual significativamente por debajo del promedio.
    Persona con discapacidad psíquica: se caracteriza por tener alteraciones en la percepción de la realidad.
    Persona ciega/baja visión/ discapacidad visual: tiene una pérdida total (ceguera) o parcial (baja visión), de la capacidad de ver.
    Persona con discapacidad visceral: tiene una dificultad en la función de órganos internos, por ejemplo: diabetes, personas que se dializan, etc.
  • Dejar a un lado los prejuicios y sesgos que podamos tener en relación a la discapacidad.
    Por ejemplo:
    – la persona al tener dificultad para desplazarse, se ausentará más (FALSO, recordar que discapacidad NO es sinónimo de enfermedad)
    – las personas con discapacidad intelectual son como niños (FALSO, recordar que el problema es de la sociedad que los trata como tal. Los jóvenes y adultos con discapacidad intelectual tienen los mismos anhelos, sueños y deseos que los demás, y se les debe tratar de acuerdo a su etapa del desarrollo).
  • Personas con discapacidad valoran actitud por parte del otro, de total NATURALIDAD respecto a la discapacidad. El LENGUAJE también resulta fundamental, ya que debemos recordar que “el discurso crea realidad”. De esta manera, NUNCA hablar de “DISCAPACITADO”, “MINUSVÁLIDO”, “CON CAPACIDADES DIFERENTES”, etc. Sino, utilizar término correcto: PERSONA CON DISCAPACIDAD.
  • Fundamental promover clima de CONFIANZA durante la entrevista, siendo receptivo, manteniendo una escucha activa y respetando RITMOS de cada postulante, sobre todo con aquellos que tengan dificultades para expresarse.

Preguntas que pueden realizarse en la entrevista:

    • “Cuéntame de ti”. En caso de que observe cierta dificultad para hablar de sí mismo, se puede ir facilitando la conversación, realizando preguntas de distintas áreas (estudios, intereses, preferencias, experiencias laborales previas, tiempo libre, etc.).
    • “Para conocerte mejor:
      – ¿Qué aspectos de tu personalidad valoras?
      – Dime una fortaleza y una debilidad que tengas”
    • ¿Qué aspectos valoras más de una empresa? (por ejemplo: ubicación, clima laboral, rubro al que se dedica, valores, etc.)
    • “¿Qué sabes de nuestra empresa?”
    • “¿Qué te motiva o interesa, de trabajar en nuestra organización?”
    • ¿Qué puedes aportarle a nuestra organización?
      Como pueden ver, todas las preguntas pueden realizarse a cualquier postulante, tenga o no alguna discapacidad.
      Recordar: el postulante es antes que todo: PERSONA. Por tanto, se hace fundamental ver a la persona, independiente de su discapacidad. Dicha persona tiene múltiples características que la definen: intereses, anhelos, sueños, valores, fortalezas, debilidades y competencias, entre otros. Y, entre los diversos adjetivos que la definen, se encuentra tener un tipo de discapacidad.

Isidora Schwarzhaupt A.
Paulina Varas G.
Psicólogas Especialistas en Inclusión de Personas con Discapacidad
@respiroespacioparatodos